Las intrigas de El Escorial han terminado con el triunfo de los conjurados. Godoy ha de esconderse. Así la fecha del 19 de marzo retrata un motín y el 2 de mayo es una sublevación popular y nacional. ¿Qué hay de común entre estos dos días? Solamente el protagonista de ambos sucesos: el pueblo, bien amotinado contra el favorito del rey o contra el invasor francés. Un pueblo, el de Madrid, compuesto de menestrales, majos y majas, soldados y algunos oficiales entre los que destacan las figuras de Luis Daoíz y Pedro Velarde. Al anochecer llegará la represión de Murat, los fusilamientos contra las tapias de El Retiro y en las montañas del Príncipe Pío, escena que pasará a la historia de la pintura universal con el cuadro de Goya.